El sector montañero ha sido testigo de una acción injusta realizada por parte de la Administración contra Alpina a raíz de una acta que se ha levantado contra ella por parte de la Consellería de Medi Ambient i Territori simplemente por hacer públicos lugares de interés y rutas existentes en el medio natural y que históricamente han sido utilizados durante años.

Es por esta razón que iniciamos la campaña “Units per Alpina” con la finalidad de dar nuestro total apoyo a esa Editorial. La campaña se basa en que todas las personas que decidan apoyarla publiciten en redes sociales o cualquier otro medio de difusión imágenes y selfies, individuales, en pareja, grupales, con la mascota, en la cima de una montaña, en el parque de su barriada, en el fondo de una sima, colgados de una vía de escalada o en un barranco con su neopreno, o donde sea, pero siempre mostrando en esa imagen un ejemplar de un mapa Alpina con la frase “Units per Alpina”.

Una cosa hemos de dejar clara, la Ley 27/2006 de derechos de acceso a la información, participación pública y acceso a la justicia en materia de medio ambiente da cumplimiento a las directrices de la Unión Europea 2003/4/CE y 2003/35/CE, y está muy claro que el desarrollo del Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) de la Serra de Tramuntana, aprobado en el año 2007, no cumplió con estos requisitos. Units reclama desde su fundación copia pública de la resolución de las alegaciones que se presentaron y seguimos sin respuesta por parte de la Administración.

Ahora nos planteamos una serie de preguntas: ¿es legal el PORN de Tramuntana?, ¿es válida una normativa aprobada de forma alegal sin cumplir los principios marcados por ley anteriores a la aprobación de ese Decreto?, ¿es legal que la Administración no facilite la información que motivó la zonificación de Tramuntana y su articulado?, ¿porqué no tomar como modelo otras normativas existentes menos restrictivas, más efectivas y más sociales?, ¿es justa una normativa reguladora que muchas personas consideran más restrictiva que la figura de un Parque Nacional?, ¿si un político es condenado por corrupción no se debiera revisar toda la normativa que supervisó bajo su mandato?, ¿porqué no se detallaron correctamente los mapas de zonificación y se socializó el monte para mantener los usos que tradicionalmente se desarrollaban en él, en este caso el montañismo?

La Administración ha de darse cuenta que una editorial, una publicación, un mero medio de difusión de libre acceso como las redes sociales, siempre y cuando respete los valores presentes en la Constitución Española, se encuentra dentro del marco de la legalidad. El acceso a la información es básica, más cuando entidades como Units per Conservar la utilizan directamente, y en este caso con autorización de la propia Editorial Alpina, para argumentar modificaciones legislativas y propuestas más justas, sociales y sostenibles.

Una Editorial no puede modificar reiteradamente una publicación como un mapa. La razón es sencilla, arruinaría su labor social y no sería sostenible económicamente si pretendiera adaptarse a cambios constantes de criterio, sean correctos o basados en decisiones políticas caprichosas. La regulación de un espacio natural implica una revisión constante que ninguna entidad que publica mapas, rutas o lugares puede asumir económicamente al ser insostenible. Es por ello que la labor de difundir y dar a conocer las condiciones de una regulación es competencia exclusiva de la Administración, que puede y debe recibir el apoyo de la sociedad civil o de otras entidades públicas o privadas, pero no por medio de la imposición o la amenaza de una sanción.

Hemos de mantenernos firmes como ciudadanos y exigir nuestro acceso a la información, no a una información tergiversada y manipulada para que aceptemos una imposición. Hemos de exigir datos más exhaustivos para poder tener la capacidad de rebatir argumentos que no dejan de ser interpretaciones de personas, personas que se pueden equivocar o incluso ser manipuladas hacia un fin concreto por unos intereses particulares y en contra del interés general.

Una manifestación de un conocido demagogo nacionalsocialista y agitador de masas citó textualmente a principios del siglo pasado “una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad”. No caigamos en esa trampa, ilustrémonos, leamos, escuchemos, investiguemos, seamos críticos, no aceptemos una verdad solo porque lo diga otro, sea quién sea.

Por esta razón invitamos a la ciudadanía a participar de una forma activa y comparta todos los lugares que considere no debieran de estar cerrados de forma permanente para revisar su zonificación y garantizar que podamos disfrutar de ellos de forma sostenible si las circunstancias medioambientales lo permiten. Hemos de exigir la derogación, modificación y revisión de ciertas zonas catalogadas como zonas de exclusión, e incluso integrales, que se aprobaron de forma dudosa o errónea, y que se adecuen a criterios sostenibles. Nos vamos a encontrar intereses que nos van a desacreditar y ahogar con datos diseñados y dirigidos a su criterio con la finalidad de ganarse a la opinión pública, pero obviando el valor social. Nos van a atacar e insultar pero no podemos ni debemos renunciar a nuestros derechos como ciudadanos.

No caigamos en descalificaciones, publiquemos de forma sensata, facilitemos la información de forma pública con la finalidad de poder realizar alegaciones dentro del marco de la legalidad. Si no sabéis como hacerlo mandad esa información a alguien que si pueda hacerlo y que ha desarrollado una trayectoria demostrada en defensa del uso social del medio natural, como Units per Conservar, y que no haya colaborado en restringir de forma absurda el acceso público.

Ahora, eso si, actualmente hay una normativa y unas leyes aprobadas y sancionadas por parte de nuestros políticos y hasta que no se modifiquen son de obligado cumplimiento. Nunca incitéis a transgredir la legislación vigente, sed sensatos, prudentes y respetuosos, actuad dentro del marco de la ley.

Animemos a Alpina y otras entidades y empresas a publicar y a facilitarnos esa información de uso social que defendemos. Si alguno queréis colaborar de forma activa Units se ofrece a canalizar esa información, cribarla e incluirla dentro de sus propuestas de modificación del PORN de Tramuntana. Units ya presentó una propuesta de modificación del PORN de Tramuntana de más de 300 páginas y más de tres mil montañeros avalasteis que intercediéramos por vosotros ante la Administración, sumemos y multipliquemos esa cifra.

Units pone a vuestra disposición su mail contacto@units.es para vosotros, un medio puesto a disposición de la ciudadanía y al cual nos podréis enviar información, normativas de otros lugares y fotografías que puedan estar incluidas como zonas de exclusión u otras que consideréis que no debiera de corresponderles esa figura por considerarla abusiva. Hay que proteger y regular, educar a nuestros jóvenes e incluir esa educación en su currículo escolar, pero no prohibir como norma.

Units defiende que las zonas restringidas, que las hay, deben ser lo más reducidas posibles y afectando exclusivamente a zonas acotadas, fuera de rutas existentes. Hay que explotar la participación y la colaboración ciudadana, devolver el prestigio al montañero por su compromiso medioambiental, y sobre todo, recuperar la simbiosis de antaño que había entre ese colectivo y el sector agrario. Si esto falla Units per Conservar exigirá la derogación del PORN de la Serra de Tramuntana y que se sustituya por la normativa reguladora existente de Natura 2000, y que de hecho se solapan. Y lo haremos.